martes, 14 de mayo de 2019

GdP2: XXIX


La luna llena brilla sobre mi cabeza. Una tenue brisa me acaricia. En otras circunstancias, diría que la noche es hermosa. Esta vez, no. Esta noche, la luna es otra enemiga.

No debería influir demasiado. Las hojas de mis armas están teñidas de negro para evitar que un destello revele mi posición. Puedo caminar sobre hojas secas sin que se escuche el más leve crujido. Puedo estar a tu lado a plena luz del día y, si yo no quiero, no te darás cuenta. Soy la más silenciosa. Soy indetectable. Soy...

-Ya, joder, no te des tantos aires. Es porque eres tan bajita, que es muy fácil que no te vean... ¡ah! ¡No! ¡Con la kusarigama, no! ¡Ay! ¡Mis tripas! ¡Avisad a Rigoberta! ¡Que se me salen las tripas...!

Como decía antes de que el imbécil de mi hermano me interrumpiera, soy la mejor ninja que existe. Soy Vicky. La persona más experta de este mundo en bojutsu, kuji-kiri, aikido, naginatajutsu, kyudo, hapkido, suijutsu, shinobi iri, inton jutsu, cho ho, kayakujutsu, crochet y punto de cruz.

Nadie puede detenerme. Y menos lo harán esos idiotas de La Doctrina. 

Herji describió su pueblo de Nueva Ávila como poco más que una aldea. Sin embargo, unas murallas de doce metros de altura, hechas de hormigón armado, rodean el lugar. La construcción es reciente. Según el Grupo Armado Mata-Cabras, los de La Doctrina llegaron a usar civiles como escudos humanos. Si no tienen escrúpulos, me parece bien. Yo tampoco los tendré.

Um. Estoy pensando... las murallas no son muy efectivas contra las manifestaciones caóticas. Estas murallas (en realidad, cualquier cosa que exista en este mundo) pueden convertirse en flores, gusanos, caramelos chupados, leche de cabra o todo junto, en menos de un segundo. Alguien se ha esforzado mucho en construirlas y hay guardias patrullando, sí. Pero eso no detendrá una maera caótica. Y tampoco me detendrá a mí.

Dicho y hecho. En menos de cinco segundos he cruzado el muro de hormigón y he puesto a dormir a dos guardias. ¿Lo he dicho ya? ¡No hay quien pueda detener a la mejor ninja!

Fundiéndome con la noche, me muevo sin ser advertida. Detrás de las murallas, el paisaje no es homogéneo. Viviendas de diversos tipos salpican el lugar aquí y allá, aparentemente sin orden alguno y sin observar la más mínima recomendación urbanística. Improvisadas chabolas, tiendas de campaña, cabañas hechas con troncos y ramas, casas sencillas de adobe... Me pregunto si ésto es la población original de Nueva Ávila. Quizás lo sea. Lo que tengo claro que no lo es, es la gran fortaleza que se alza en el centro del lugar. También construida en hormigón armado y rodeada de alambradas, parece un gigantesco y feo búnker de tres pisos. Veo al menos dos torretas con armas en su azotea, y varios guardias que vigilan un gran portón blindado. Poca cosa, si se trata de impedir que yo pase.

Así es. Ya estoy dentro de la fortaleza, y ni se han enterado. Se supone que mi misión consiste únicamente en recopilar información, pero dado lo sencillo que está resultando todo, me planteo acabar uno a uno con todos los dirigentes de La Doctrina. Mmmm... mejor no me despisto. El interior del búnker es laberíntico, lleno de pasillos y puertas que no sé a donde llevan. Me cruzo con varios guardias y lo que parecen intendentes, oficiales o administrativos, pero no me ven. Nadie puede verme, si yo no quiero.

Una habitación llama mi atención. Parece una opresiva sala de reuniones, con una gran mesa rodeada de una docena de sillas, llena de cuadernos y papeles. Decido echar un vistazo... y no puedo creerlo. Entre hojas de inventario y memorandos, hay informes. Informes sobre los potenciales enemigos de La Doctrina, incluyendo los componentes del Grupo Armado Mata-Cabras... y el Comando Caprino. Comencé a hojear rápidamente

Nombre: Rigoberta. Facción: Nueva Ávila. Habilidades o poderes: Sanación nivel A++. Debilidades: Nulas habilidades de combate.

Nombre: Némesis. Facción: Caos. Habilidades o poderes: Combatiente nivel A+. Debilidades: Caído en desgracia. Nota adicional: Montura (Chupacabras) - Actualización: Montura fallecida en combate.

Nombre: Mariscal de Campo. Facción: Caos - Grupo Armado Mata-cabras. Habilidades o poderes: Combatiente nivel B; regeneración (muerto viviente). Debilidades: Alta probabilidad de rotura de huesos. 

Nombre: Carol. Facción: Independiente, anteriormente Comando Caprino. Habilidades o poderes: Elementalista nivel A++. Debilidades: No se conocen debilidades a explotar.

Nombre: Cafre. Facción: Comando Caprino. Habilidades o poderes: Combatiente nivel B++; forma alternativa (hombre chivo). Debilidades: Inestabilidad mental. Nota adicional: Usa un número indeterminado de pavos gigantes como monturas.

Nombre: Míster Transssporterr. Facción: Independiente - aliado ocasional de miembros del Comando Caprino. Habilidades o poderes: Teletransportación nivel A+++ (margen de error aproximado de 3 a 7 kilómetros). Debilidades: Tendencia a sufrir lapsus y pérdidas de consciencia.

Nombre: Vicky. Facción: Comando Caprino. Habilidades o poderes: Ninja nivel A+. Debilidades: G...

-Interesante, ¿no es así?

La voz suena a mi espalda. Doy un respingo, y salto sobre la mesa al tiempo que desenvaino mi ninjato y adopto una postura defensiva. Imperdonable. Me he distraído tanto leyendo los informes que he bajado la guardia. En la puerta hay un feo hombretón. Lleva gafas de sol y un uniforme marcial color verde caqui. Una pistola y una cartuchera cuelgan de su cinturón. Mientras habla, entra en la sala con aparente calma.

-Mi nombre es Militarus. Soy el responsable de que existan esos informes que tanto te interesan. Tenemos muchos enemigos motivados por la ignorancia y la envidia, por lo que debemos estar preparados para todo. Supuse que si alguien podía llegar hasta aquí, serías tú.
-Me siento halagada. Ahora, dime... ¿qué me impide matarte aquí y ahora?
-Oh, no sé si llegaste a leer tu informe, pero sabemos tus puntos débiles. No estoy solo.

No. No puede ser. Eso son... ¿maullidos? Entran al menos trece soldados, cada uno con un gatito de pocos meses en una mano, y una pistola apuntando al animalito en la otra.

-No te subestimo, señorita ninja -dice el llamado Militarus-. Sé que eres tan rápida como para terminar con mi vida y con la de varios de mis hombres en un único movimiento. Pero dudo que puedas salvar a todos los gatitos.

Por dentro, aúllo de frustración. Tiene razón. No puedo. Los gatitos maullan sin comprender qué puede ocurrirles.  

-Doy por hecho que no te unirás a nosotros. Así que te ofrezco simplemente que salgas de aquí y no vuelvas a molestarnos. De ese modo, no se derramará sangre no humana. Creo que nos entendemos...

No ha terminado de hablar Militarus y yo ya he desaparecido ante sus ojos. Salgo lo más rápidamente que puedo de la fortaleza de La Doctrina y echo a correr bajo la luz de la luna. Tengo que informar a los demás. Nos enfrentamos a monstruos. Monstruos con forma humana. Monstruos...

Continuará