miércoles, 23 de enero de 2013

Estoy de Vuelta 64


-Tenemos problemas -dijo Canael.

Todos los ocupantes del vehículo dieron un respingo.

-¡Dios mío, Canael! -protestó Fito-. ¡Avisa antes de aparecer de repente! ¡Me has dado un susto de muerte!
-Y seguimos con las frases idiotas… -refunfuñó Cosme.
-El Espectro está buscando a Isabel -dijo en un susurro Sheila.

Rubén quedó paralizado.

-¿Qué?
-Tu novia tiene un alma muy pura -explicó el demonio-. Justo lo que el Espectro necesita para aumentar su fuerza.

El joven enterró su cabeza entre las manos.

-Pero cómo…
-¿Podemos localizar a Isabel? -preguntó Cosme.
-No lo sé aún -Canael negó con la cabeza-. Pero sé que podemos encontrar al Espectro. No sólo quiere a Isabel. También está buscándome a mí.
-¿A ti? -se alarmó Sheila- ¿Por qué?
-Porque alguien o algo le ha convencido de que matándome será recompensado. Unido a Richie, quien a su vez está unido al Espectro, puedo sentirlo más que saberlo. Creo que al Espectro le da igual a quién encuentre primero, si a mí o a Isabel… aunque si piensa de manera lógica, seguramente creerá que tu novia es una presa mucho más fácil. Rubén, quieras o no, tienes que avisarla. Toma.

Y el demonio le dio a Rubén un teléfono móvil.

-¿Y ésto? -se extrañó Rubén.
-Se lo quité a tu amigo Sebas. Creí que sería útil. Llama a tu novia y avísala.
-¿Desde cuándo eres cleptómano? -preguntó Fito.
-He ardido en el infierno por pecados mayores -la voz de Canael hizo que Fito ahogara la broma que tenía preparada como réplica. 
Pero Cosme no se calló:
-Y si vas desnudo, ¿dónde te lo has guardado?

En esta ocasión, fueron los ojos de Canael los que enmudecieron a la calavera.

-Pero Isabel no tiene móvil, su padre no le dejaba tenerlo… -suspiró Rubén.
-¿Y teléfono fijo en su casa? ¿Tampoco había? -preguntó el demonio.
-Sí, aunque ella no quería que yo la llamara…
-Hablamos de su alma, Rubén. Ahora eso no importa. ¿Recuerdas el número?
-Sí -respondió el joven.
-Pues llama ahora mismo… e intenta no asustarla mucho. Ella te cree muerto con razón.

Rubén obedeció con otro escalofrío y marcó el número.

Continuará

lunes, 21 de enero de 2013

Estoy de Vuelta 63

Invisibles, los dos amigos salieron del vehículo y entraron en el edifico sin que nadie se percartara de algo anómalo. Así, llegaron hasta la escena del crimen. Se habían llevado los cuerpos y no parecía que hubiera nada más extraño que una simple casa vacía.

-No me gusta esto –dijo Sheila.
-Aunque el Espectro se haya marchado, el helor de su aura permanece –explicó Canael-. No estamos solos.
-¿Qué no estamos…? –se alarmó Sheila.

Una voz detrás de ella contestó:
-No, no lo estais.

Demonio y fantasma dieron media vuelta para ver la cara triste de un adolescente.

-Me llamo Richie. Bienvenidos a mi casa.
-¿Tu casa? –preguntó Sheila-. ¿Quieres decir que…?
-Sí –asintió el joven-. Que Tomás, conocido por vosotros como el Espectro, me mató.
-Oh… lo siento tanto… -comenzó a decir Sheila-. Yo…
-No lo sientas, muchacha -dijo Richie-. La verdad, pensaba que me importaría más el que me mataran de esta forma, pero una vez muerto las cosas se ven de otra manera. Aún así, hay que detener a Tomás. No podré, por decirlo de alguna manera, descansar en paz hasta que él lo haga.
-La culpa es mía -Canael se derrumbó, cayendo de rodillas.
-No, amigo -sonrió Richie-. La culpa es del culpable. Nada más. Estoy aquí para ayudaros, no para recriminaros nada.
-¿Puedes ayudarnos? -preguntó Canael.
-Por supuesto. Tomás ha devorado mi ser. Ahora él y yo somos uno. Sé perfectamente lo que siente, sé perfectamente lo que busca… ahora está descansando, debilitado por la luz del día. Permanece oculto. Intrigando, recordando, cavilando... Quiere alcanzar un mayor poder, y sólo puede hacerlo devorando un alma especialmente pura. Sabe perfectamente qué tiene que hacer. Y en cuanto yo me una a vosotros, también vosotros lo sabreis.

Y sin decir más palabras, Richie se difuminó suavemente en un humo pálido que poco a poco rodeó a Canael hasta desaparecer. El demonio se tambaleó un momento, y luego se irguió con una expresión de furia.

-¿Canael? ¿Qué ocurre? ¿Si el Espectro está buscando un alma pura…? -preguntó Sheila.
-No sólo se trata de un alma pura -los ojos del demonio se entrecerraron-. Lo que está buscando el Espectro es a Isabel.

Continuará

domingo, 20 de enero de 2013

Estoy de Vuelta 62


Rubén sintió un escalofrío. Aunque no era la primera vez que lo sentía estando muerto se sorprendió, ya que en ese momento se le ocurrió que quizás los muertos no deberían tener escalofríos… y desechando una posible explicación científica, lo achacó a un mal presentimiento.

El trayecto en coche era silencioso y lúgubre, y los minutos se hicieron eternos. La carretera dio paso a las calles de la ciudad, y guiados por Rubén, llegaron hasta la calle Calahorra.

A pesar de lo temprano de la hora, había ya un grupo de unas diez personas comentando lo sucedido. Un coche policial estaba aparcado en la acera, y un agente estaba hablando con un vecino en el portal del edificio.

-¿Y ahora? -preguntó Fito-. ¿Qué hacemos?
-Supongo que recurrimos al truco de Sheila y Canael de volverse invisibles y el resto les esperamos aquí -contestó Cosme.
-Siempre hacemos lo mismo –suspiró Fito-. Qué mierda de historia. Si esto fuera un libro, qué mierda de imaginación del escritor. Es ridículo. Es...
-Es nuestra historia -terminó Cosme-. Canael, Sheila, os toca a vosotros. Si hay alguna pista...
-Estará en el piso -asintió Sheila.

Y demonio y fantasma se desvanecieron.

Continuará

jueves, 17 de enero de 2013

Estoy de Vuelta 61


Metros por debajo de la superficie, en el alcantarillado de la ciudad, el Espectro descansaba recostado en una sucia pared. En este mundo oscuro y húmedo se sentía a salvo de los lacerantes rayos del sol. Sólo ver la claridad a través de las bocacalles ya hacía que le doliera todo su oscuro cuerpo.

Por instinto, sabía que si lograba absorber un alma realmente pura, podría liberarse de las debilidades que le acosaban y de tener que obedecer los caprichos de su auténtico “amo”.

Pero, ¿quién en este mundo podría tener un alma de tales características?

En ese momento, recordó. Recordó hacía tan sólo unos días… cuando él estaba enterrado, descomponiéndose… era difícil sentir, pero aún así él lo notó… una presencia que transmitía tanta pureza que atravesaba la losa de su tumba y llegaba hasta su pecho. El Espectro se internó lo más que pudo en sí mismo, intentando volver hacia atrás. Al cabo de unos minutos, sonrió.

-Isabel -fue lo único que dijo.

Continuará

miércoles, 16 de enero de 2013

Estoy de Vuelta 60


-Y por el amor de Dios, no te muevas -le decía el Pater a Manolo mientras tiraba a la basura restos de venda sanguinolentos. 

La verdad, había tardado bastante en conseguir cortar la hemorragia.

-Entre unas cosas y otras, una noche sin dormir -protestó Harry.
-Ahora mismo, lo que menos me importa es eso -suspiró Jingjing.

El sonido del teléfono les interrumpió. Jingjing descolgó extrañada.

-¿Sí? ¿A cobro revertido? –Jingjing suspiró-. Sí, la acepto. Buenas... Sí. Sí. Sí. Ajá. De acuerdo, vamos para allá. Espérenos. Gracias -y colgó.
-¿Quién era? -preguntó Harry.
-Creo que tenemos algo -respondió Jingjing.

Continuará

lunes, 14 de enero de 2013

Estoy de Vuelta 59


Sebas, mientras tanto, corría de vuelta.

-¡Se creerán que soy tonto! -refunfuñaba entre dientes-. ¡Las tiendas están aún cerradas! Lo que quieren es...

Se frenó en seco, confirmando sus temores. No había rastro ni de ellos ni de su vehículo. Sebas apretó sus puños, furioso.

-Es la hora de la venganza... no apartarán a esa preciosidad de Sheila de mi lado... ¡Temblad porque os voy a...! -Sebas paró en seco- ¿Qué cojones puedo hacer para vengarme de unos tíos que ya están muertos? Quizás si... no. Pero si hago... no, tampoco. Esto... no. Pero… pero… pero… ¡Espera, eso es! ¡Eso! ¿Cómo dijo que se llamaban los que les perseguían? -se preguntó a sí mismo-. ¿Genital? ¿Prepucio? ¿O era...?

Tardó unos minutos, pero Sebas lo recordó. Buscó su teléfono móvil en todos sus bolsillos, pero éste no apareció. Así que con unas monedas sueltas, en la primera cabina telefónica que encontró en el centro comercial, marcó el número de información.

-¡Hola! –saludó Sebas- ¿Operadora? Quisiera que me dieran el teléfono de una organización. Sí, se llama C.I.P.O.T.E. ¡Oiga, no me insulte! ¡Que no es una broma! Que se llama… ¡me ha colgado la hija de puta!

Sebas, muy cabreado, volvió a marcar el número de información.

Continuará

viernes, 11 de enero de 2013

Estoy de Vuelta 58


-¡Arranca, por lo que más quieras! -gritaba Fito al viejo vehículo-. ¡Arranca!
-No me digas que se ha calado -suspiró Cosme.

El coche emitió en ese momento un tranquilizador ronroneo y arrancó por fin.

-¡Rápido! ¡Antes de que vuelva! -se decía a sí mismo Fito mientras aceleraba.
-Pues a mí me da pena, el pobre -dijo Sheila-. Además, me gustaría saber qué es un “puro trash”.
-¡Más pena me doy yo, pues abulto menos! -replicó Cosme, contento de perder de vista a Sebas-. De todos modos, os apuesto tres contra uno a que nos lo volvemos a encontrar.
-El cielo está precioso ahora -sonrió Sheila sin dejar de mirar los reflejos rojizos y dorados en las nubes.
-Por favor -pidió Canael-. ¿Podríamos centrarnos en la búsqueda del Espectro?
-Sí, mi infernal amigo... -respondió Fito-. Pero, ¿qué esperas que hagamos? ¿Que pongamos la radio y nos dé una pista sobre el Espectro dichoso?

Y para dar más énfasis a sus palabras, Fito golpeó despectivamente el mando de la radio. La voz preocupada de un locutor de la emisora local comenzó a sonar:

-...noche realmente extraña en nuestra ciudad, en la cual se han registrado diversos sucesos que parecen más propios de una película de terror de serie B que de un noticiario, pero así nos llega el parte y así lo contamos. Todo pareció comenzar con la muerte de tres jóvenes en horribles circunstancias...
-¿Hemos llegado a matar a alguien? -preguntó Fito extrañado.
-¡Calla! -siseó Cosme.
-...cuyos cuerpos se encontraron literalmente resecos, como si el interior de su cuerpo hubiera sido “chupado”, según el relato de varios testigos. Lamentamos no poder ser más rigurosos en la descripción, aunque estamos seguros de que si lo fuéramos no sería agradable. La policía no se explica lo ocurrido ni el motivo de tan cruentas muertes. Una vecina del bloque, situado en la calle Calahorra, avisó a la policía tras darse cuenta de que la puerta de la vivienda donde sucedieron los hechos estaba abierta y...
-El Espectro -sentenció Canael.
-Qué marrón -susurró Fito-. Supongo que nos volvemos al pueblo, ¿no?
-A la calle Calahorra, tíos -dijo Cosme-. Veremos a ver si allí sacamos algo en claro.
-...además, en diversos puntos de la ciudad se han denunciado apariciones de lo que los testigos han definido como “muertos vivientes”. ¿Nos encontramos ante una broma? ¿O realmente “algo” ha pasado esta noche en nuestra ciudad? ¿Es posible que...

Fito apagó la radio.

-Ya sabemos lo que ha pasado, no te molestes en relatarlo.

Y con un volantazo, Fito puso rumbo de vuelta a la ciudad.

Continuará