Novelas por entregas. Una entrega al día... ¡o eso intentaré!

sábado, 8 de diciembre de 2012

Estoy de Vuelta 40


Dentro de la habitación de Isabel, Nando miró a su alrededor. Había creido oir algo, pero no vió nada raro. Jamás nadie le había pegado, y sería Isabel quien pagara por ello.

-Tienes que detenerlo, Canael -pidió Sheila-. Por favor.

Canael miró a los ojos del fantasma. Respiró hondo y asintió con la cabeza.

Nando encendió el mechero y comenzó a acercarlo a las fotografías...
Inesperadamente, la luz se apagó y la habitación sólo quedó iluminada por la tenue luz del mechero.

-¿Qué...? -comenzó a preguntar el muchacho.

De repente, sonó una voz de ultratumba que parecía venir de su propio corazón.

-Nando.

Nando palideció y mantuvo alto el mechero.

-¿Qui-quién hay ahí? -tartamudeó.
-Me llamo Canael, Nando -respondió la voz-. Soy el demonio que se lleva a los niños malos.

Y Nando, a pesar de la oscuridad, vió como se materializaba ante él un horrible ser con alas de murciélago, largos cuernos de ébano y ojos rojos como el mismo infierno. Y cuando el ser volvió a hablar, lo hizo mostrando unos horribles colmillos blanquecinos.

-He venido a por ti, Nando...

Las fotos cayeron al suelo. Nando comenzó a chillar y salió corriendo de la habitación. Aterrorizado, chocó con su madre en el pasillo.

-¿Qué es éste escándalo? -le gritó su madre.

Y volvió a cruzarle la cara.

Continuará

5 comentarios:

  1. Ahí to acojonao. Y eso que en la descripción del demonio no has nombrado el rabo ni el tridente. Sobre todo el rabo.

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  2. Es que pueden detenerme por incitación a la pederastia, que tal y como están las cosas... Vamos, que no importa que los críos tengan sexo por primera vez a los once años y niñas de trece puedan darme lecciones... por no mencionar la edad de inicio de fumar, beber y choninizarse....

    Si yo uso las palabras "rabo" y "niño" en la misma frase, se me cae el pelo...

    Uy...

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  3. Si no fuera porque los pederastas tienen trato "especial" en el trullo... que yo sepa aún en las cárceles se vive más o menos bien: sin hipotecas, sin gastos, comida y ducha calientes, cama, mucho cariño por parte de los demás reclusos...

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  4. Yo soy de los que nunca se le cae el jabón.

    Lo dejo caer grácilmente...

    (a veces pienso que es mejor que Pattry no se pase por acá a menudo)

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  5. (Pattry, si estás por ahí ¡manifiéstate!)

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